En el corazón de Vaca Muerta, la región energética más prometedora del mundo, nace Chacras de Añelo, una oportunidad de inversión única: alta rentabilidad, contratos seguros y una ubicación estratégica en pleno epicentro de las industrias petrolera y gasífera de Argentina.
Sumate al desarrollo inmobiliario que está transformando Añelo y convertí tu inversión en ingresos mensuales en dólares, impulsados por la creciente demanda de alojamiento en la zona. El momento es ahora.
La mejor ecuación de renta inmobiliaria del mercado argentino.
Con proyecciones promedio entre el 10 al 12.5% anual
Vaca Muerta produce el 59% del petróleo y el 38% del gas del país.
Una inversión de 3.000 millones de dólares en infraestructura asegura su crecimiento sostenido por décadas.
Más de 3.000 habitaciones son necesarias de forma inmediata para trabajadores de la industria, una necesidad que Chacras de Añelo podrá cubrir.
Invertir en Chacras de Añelo es acceder a:
Cada propiedad genera un alquiler mensual promedio de $3.000.000, equivalente a ingresos en moneda dura.
Los acuerdos se realizan directamente con empresas petroleras, garantizando estabilidad y continuidad.
El modelo de negocio permite recuperar el 100% en solo 6 años, con una rentabilidad anual superior al 15% en dólares.
En Chacras de Añelo, cada unidad está creada para responder a las exigencias del sector energético, garantizando confort y funcionalidad:
Espacios premium: 2 dormitorios con baño en suite, estar comedor, cocina, cochera y parrillero.
Listas para vivir: Amobladas y con servicios incluidos (luz, gas, internet).
Servicio house keeping: Limpieza y mantenimiento permanente, ideal para contratos con empresas petroleras.
Añelo es el núcleo habitacional para trabajadores de Vaca Muerta, donde las localidades vecinas ya no pueden absorber la creciente demanda.
El auge de la industria energética en Argentina posiciona a Vaca Muerta como un pilar económico a nivel nacional e internacional.
Tu inversión está respaldada por acuerdos con compañías sólidas y contratos garantizados.